Corregir con amor es la base del creyente

Por: Adan Peguero – Presidente del PRM en Santo Domingo Este

Provengo de una familia humilde, de sentimientos nobles y de una fe inquebrantable. Recibí el mérito más grande que puede obtener un nicho que crece y nace en sectores populosos, ser educado por padres inspirados en el amor de Cristo y es lo que hasta ahora he enseñado a mis hijos, no solo por la fe, sino también porque lo vi en mis padres. Y todavía recuerdo cuando uno de nosotros como hermanos cometía un error, mi madre con esa sabiduría que solo se consigue a base de paz, nos decía: “En mi familia se le corrige con amor”.

Cuando se tiene la certeza de que, como familia no siempre estaremos de acuerdo con las cosas que hace o dice nuestro hermano, lo prudente es comprender que quien ha cometido el error, es un miembro de la casa y como tal debe ser, primero amado y después, atendiendo a factores que solo el que ha vivido en una familia numerosa, como es mi caso conoce, corregirlo. Corrección que debe darse dentro del hogar y jamás criticarlo para divertir el vecino.

En la familia nadie, por más grande o necesario que sea para el sustento de la misma, es superior al otro y no se debe por razones lógicas, sembrar o tratar de hacerlo, el odio entre sus pares, sino que utilizan como lo hizo Jesús, los canales adecuados para enderezar el camino del miembro que probablemente transita una vía inadecuada.

Hoy además de hermanos, también el señor me hado hijos y un hogar, y agradezco la enseñanza de mis padres, porque gracias a ella he logrado lo que muchos en mi natal San Luis jamás imaginaron.

En la actualidad, fruto del esfuerzo y mi vocación de servicio dirijo en este municipio al PRM, que también es para mí una familia, y aplico o trato de aplicar, los postulados cristianos que traigo impregnado en mí, consciente de que hay creyentes y no creyentes, pero convivimos en un ambiente de respeto, de paz y amor, porque nos mueven intereses comunes.

El partido cual dirijo y en el que milito desde su fundación, quiere al igual que la mayoría dominicana ver un pueblo libre de corrupción, de impunidad, de violencia y delincuencia. Queremos como gente que siempre ha servido al que lo necesita, erradicar de una buena vez : la falta de alimentación, la mala calidad de la salud, de la educación y otros tantos males que está padeciendo la República Dominicana.

Es por eso que nuestras autoridades nacionales hacen el firme llamado a los sectores que componen nuestra sociedad a luchar unidos por ese noble fin, a sabiendas de que todos somos necesarios para lograr el objetivo. Todo ello dentro del marco del respeto y la humildad, porque en el PRM, que también es mi familia, nadie, sin importar el rango que tenga, está por encima del otro.

Todos los perremeístas somos importantes, no importa si somos viejos o nuevos en este fan partidario. Todos debemos estar conscientes de que esta institución política, no obstante ser un partido abierto y democrático, donde todos caben, tiene reglas inquebrantables que debemos respetar. Que aquí en esta casa, el único protagonista es el pueblo dominicano, que ningún interés particular debe violentar la forma en que hemos decidido convivir.

Esta gran familia, cuida, protege y corrige con amor a sus miembros, y lo más importante, valora la pluralidad de ideas, porque eso nos enseñó Peña Gómez y porque de ello depende la garantía de todo un pueblo que lucha por su bienestar confíe en nosotros. Faride Raful es parte de esta familia y como tal merece respeto.

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