Sugiero ir a la mesa de diálogo

Por: Matías Reynoso Vizcaíno

Desde mi punto de vista, en América Latina, la crisis más difícil y conflictiva que pudiera enfrentar cualquier gobierno democrático en su país, es el impacto que deja al traste los aumentos en los precios de los hidrocarburos. Esta situación pudiera agravarse en la medida en que los sectores más afectados entran en un proceso de protestas escalonadas en procura de que se le aplique un torniquete económico a las indiscriminadas alzas. En nuestro país semanalmente los montos de los carburantes son actualizados inmediatamente las tarifas internacionales del barril del petróleo sube. Más no sucede así, curiosamente, cuando en la cotización internacional del crudo su tendencia es hacia la baja, la semana que supone bajaría su importe en el país, las autoridades los congelan.




Por el momento la preocupación más fundamental en dicha crisis recae en aquellos ¨pobres padres de familias¨ que tienen la misión de transportar a más del 60% de la población mediante el ofrecimiento del servicio de transporte público, transporte escolar, transporte privado –taxi-, transporte interurbano y turismo -por encima de las pérdidas, ellos mismos (los choferes) se obligan a dar servicio a sus pasajeros.

En otras palabras, la realidad financiera de todo este marasmo socioeconómico se resume, en que por más lápiz que se use en el cuaderno para calcular los beneficios que deja cualquier tipo de transporte en la República Dominicana: el transporte de cargas o de pasajeros es una tarea inútil; las cuentas no cuadran. (Ni mencionar el costo de reposición de las unidades de transporte o las piezas o neumáticos que dañan dichos vehículos por el uso en las carreteras). Por lo tanto de seguir así, la situación de los choferes públicos se tornaría cada día más [compleja].

Por último: ¿cuál sería la situación de los pasajeros en caso de que salga de ruta el servicio público de transporte?

El gobierno no debe caer en los diferentes estadios de –ciego, sordo y mudo-. Por lo que sugiero ir a la mesa de diálogo entre choferes públicos, una comisión de representantes de los pasajeros y el gobierno, hasta encontrar el punto de inflexión en los precios de la gasolina, gasóleo y GLP con tendencia a la baja. (¨Si alguien se animara a formar la Asociación Nacional de Pasajeros de Transporte Publico¨).

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